

Hace años acompaño procesos de búsqueda personal desde un lugar que integra psicología, filosofía, espiritualidad y reflexión sobre la experiencia humana. Mi trabajo está atravesado por preguntas sobre el sentido, los vínculos, el dolor, la autenticidad y la manera en que habitamos lo cotidiano.

Me formé en neuropsicología, psicología perinatal, cuidados paliativos —de adultos y pediátricos—, Compassionate Inquiry de Gabor Maté, focusing, mindfulness y bioneuroemoción con Enric Corbera. También investigué políticas del cuidado con perspectiva de género.
Priorizo el vínculo. La clínica, para mí, es ante todo un espacio íntimo donde algo verdadero puede moverse.

Además de la práctica clínica, coordino espacios de lectura, escritura y meditación —como Jardín de la Mente y Eco del Silencio— donde busco acercar conversaciones profundas de una manera humana, sensible y accesible. También escribo, doy talleres y desarrollo proyectos que cruzan lenguaje, filosofía y psicología.
Todo con la misma intención: crear condiciones para que las personas puedan conocerse más y vivir con mayor consciencia y sentido.